Respiración aplicada a la voz

HomeBLOG CURSOS DE VOZRespiración aplicada a la voz

 

 

 

Cuando éramos bebes

respirábamos de una manera correcta,

pero a medida que fuimos creciendo,

cambiamos nuestra forma de respirar.

Cuando controles tu respiración,

tu garganta será libre.

Si aprendemos a respirar hablaremos mejor,

porque sabremos medir el aire que expulsamos,

no nos picará la garganta, no nos dolerá tanto el cuello,

no provocaremos edemas, ni nódulos y afonías.

 

Hay tres posiciones en las que podemos practicar

este tipo de respiración: de pie, sentados o tumbados.

Los ejercicios respiratorios han de llevarse a cabo

con el mínimo esfuerzo y con el máximo rendimiento.

 

 

 

 

Si la inspiración la efectuamos elevando los hombros,

no adquiriremos rápidamente todo el aire que necesitamos.

Ahora nos colocamos las manos en el diafragma

Tomamos aire y debemos sacar tripa,

lo expulsamos metemos tripa.

Cuando el diafragma baja los hacia los intestinos,

tirada por los músculos abdominales

(cuando sacamos tripa) entra aire en los pulmones.

Cuando el diafragma sube,

comprimiendo los pulmones ascendentemente,

impulsado por los músculos abdominales e intercostales

(cuando metemos tripa) el impulso de aire

se traduce en la intensidad y volumen de la voz.

 

 

¿Cómo puedes practicar la respiración diafragmática?

Acostado boca arriba con las rodillas flexionadas y con una almohada bajo la cabeza,

es una de las posturas más cómodas y te ayudará a respirar sin esfuerzo.

Colocaremos una mano en la parte superior del pecho y la otra sobre el abdomen

así notaremos el movimiento del diafragma al respirar.

Aspiraremos lentamente por la nariz,

la mano que está en el abdomen debe subir

y la que está sobre el pecho permanecer quieta.

No intentes inspirar mucho aire.

Lo que pretendemos es que éste llegue hasta lo más profundo de los pulmones.

Exhalaremos lentamente, por la boca, la mano que está sobre el abdomen

debe recuperar la posición inicial y la mano en el pecho permanecer quieta.

Se recomienda hacer estos ejercicios 5 a 10 minutos

3 a 4 veces al día y gradualmente aumentar el tiempo.

Al principio cuesta un poco pero a medida que avanza el entrenamiento

esta respiración se vuelve sencilla y automática.

 

 

 

 

Hasta que una respiración torácica no es remplazada

por una respiración abdominal profunda y regular,

los esfuerzos por relajar cuerpo y mente son ineficaces.

 

 

No realizar los ejercicios después de haber comido,

como mínimo deben pasar dos horas.

 

 

Respirar es vivir.

La gasolina de la voz es el aire.

 

 

Evitaremos que nuestra voz suene cansada,

o que los nervios traspasen el escenario.

La respiración no tiene que resultar un esfuerzo,

sino una liberación.

La práctica diaria de la respiración con textos

cumple varios objetivos a la vez.

Podremos hablar más tiempo sin forzar garganta,

hablaremos más claro y nos ayudará a vocalizar más fácilmente.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies